La Fonda del Arcediano de Medina

Probando las patatas meneás

 

El último fin de semana de marzo fue algo frío en Salamanca. Al menos, más frío de lo que esperábamos. Él sábado salió nublado y nosotros no íbamos preparados para esas temperaturas. Lo que más nos apetecía era un plato de cuchara que nos calentara los cuerpos. Y para este tipo de platos elegimos La Fonda del Arcediano de Medina, que por cierto, nos costó un rato encontrarlo. Aunque el restaurante está justo al lado de la Gran Vía no encontrábamos la calle por la que se accedía a él.

De primero lo que más me apetecía era un caldito calentito para entrar un poco en calor. Pero, antes del primero, pedimos unas patatas meneás, típicas de Salamanca: patatas machacadas con torreznos. Estaban bastante buenas.

Patatas meneás

En cambio, el caldo que yo me pedí y la sopa que se pidió Lucía estaban demasiado fuerte, como si le hubieran echado pimentón picante y se hubieran pasado. Nos sentó bien el tomar algo caliente, pero no disfrutamos el plato demasiado.

Sopa

El segundo fue un rodaballo con patatas, que tampoco me llamó demasiado la atención. Después del chuletón del día anterior me apetecía pescado, pero creo que el rodaballo no fue la mejor opción. Estaba soso, y las patatas de acompañamiento tampoco aportaban nada al plato.

Rodaballo con patatas y verduras

No comimos mal. La comida no estaba mala, salvo el caldo que estaba demasiado fuerte y el camarero fue muy simpático. No obstante, tampoco comimos todo lo bien que nos hubiera gustado. Eso sí, la carta viene muy bien señalizada con todos los alérgenos y el personal estaba perfectamente formado al respecto. Sin embargo, no entraría entre mis recomendaciones si visitas Salamanca. Aunque no está demás conocerlo por si un día necesitas un sitio donde comer.


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