Comemos en el restaurante Jero

Volvemos a la carne

 

Con esta entrada y la visita al Restaurante Jero nos despedimos, de momento, de Salamanca. Elegimos casa Jero como último lugar para comer antes de irnos de esta preciosa ciudad únicamente por un motivo: su ubicación. Habíamos salido ya del hotel y aparcado a las afueras de la ciudad. Nos quedaba dar una última vuelta a Salamanca antes de irnos. Así que ¿qué mejor que elegir un restaurante que esté por el centro para comer por última vez?

Nos apetecía una comida no demasiado pesada para el viaje de vuelta. Llevábamos la idea de compartir un par de tostas y raciones, ya que habíamos leído que tenían pan sin gluten. Pero cuando llegamos estaba lleno y nos mandaron directamente al comedor interior. Nuestro gozo en un pozo. Les comentamos nuestra intención y al final pudimos apañar un menú mixto. Un par de tostas, un entrante y 2 platos principales para los dos.

Las tostas elegidas fueron de morcilla de Burgos con pimientos y de lomo de de cerdo ibérico con pimientos del Piquillo. Ambas en pan sin gluten y así Lucía y yo pudimos compartirlas. Buenísimas las dos, no sabría deciros cuál me gusto más. La morcilla sabrosísima, y el cerdo muy jugoso.

Tosta de morcilla de burgos con pimientos

 

Tosta de lomo de de cerdo ibérico con pimientos del Piquillo

Como ya he dicho, íbamos con idea de compartir platos, así que pedimos unos calamares a la romana. Hechos con maizena y en aceite limpio para que los pudiera comer sin problema alguno.

Calamares a la romana

De los platos principales, Lucía lo tenía claro. Ella se pidió un solomillo de cerdo a la pimienta. En cambio, yo me había quedado con con ganas de chuletas tras el fiasco al elegir rodaballo en la Fonda del Arcediano. Así que mi plato fueron unas chuletillas de lechazo. Ambos platos venían acompañados de patatas fritas, hechas también en aceite limpio por si queríamos intercambiarnos también los platos.

Solomillo de cerdo a la pimienta

 

Chuletillas de lechazo

Después de semejante comida, ¿tendríamos hueco para el postre? Es más, ¿tendrían ellos algún postre apto para mí? Las dos preguntas tienen la misma respuesta. SÍ. Flan con nata para mí, y helado de chocolate para Lucía.

Flan con nata

 

Helado de chocolate

Al final, acabamos saliendo rodando del Restaurante Jero, pero con muy buen sabor de boca. Y no únicamente porque nos gustó mucho todo lo que comimos, sino porque comimos seguros viendo que lo tenían todo muy controlado. Es un sitio más que recomendable. Tenemos que volver para comer únicamente de raciones y tostas.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *