Ocho preguntas recurrentes sobre celiaquía

Los que convivimos con la celiaquía a veces olvidamos que hay personas que no tienen ni la más mínima idea acerca de la enfermedad. Por ello, es normal que familiares y amigos tengan dudas al respecto.

Lo gracioso de esto es que normalmente estas preguntas suelen repetirse. Por eso he querido hacer una compilación de preguntas y frases típicas que nos suelen hacer, así como nuestras respuestas. A ver si coinciden con las que os plantean a vosotros:

1. ¿Qué le ocurre a Nacho si comen gluten?

Es la pregunta por excelencia que nos hacen todos nuestros conocidos. Y es normal, puesto que se trata de la salud de una persona.

Nuestra respuesta suele ser: Tranqui, no se convierte en gremlin ni nada por el estilo.

Cada celíaco es distinto, tiene una sintomatología diferente o incluso no llegar a notar nada. En el caso de Nacho se trata de un dolor de estomago más o menos fuerte y no salir del baño durante un buen rato. Pero como digo, cada uno lo sufre de una manera distinta.

2. Bueno, por un poquito no pasa nada.

Sí, sí que pasa. Porque lo que provoca la celiaquía es daño en las vellosidades del intestino y eso puede derivar en cuestiones más graves. No se trata de pasar un mal rato, sino una cuestión de salud.

3. Pero, ¿es como una alergia?

No exactamente. Una reacción alérgica se produce cuando un alérgeno entra en contacto con ciertos componentes de nuestro sistema inmune y produce una reacción casi instantánea. Sin embargo, en el caso de la celiaquía es algo más complejo porque el sistema inmune ataca al propio organismo dañando el intestino. 

4. ¿Tú comes cosas con gluten en casa?

Desde que Nacho y yo nos hemos ido a vivir juntos, es algo que nos preguntan mucho; ¿Cómo es convivir con un celíaco? Pues como con cualquier otra persona tomando pequeñas precauciones.

Para empezar, los únicos alimentos que entran con gluten en casa son la pasta y la cerveza. Evidentemente con este último no hay ningún tipo de problema, porque va embotellada y no hay posible contaminación.

Con el tema de la pasta es diferente. Nacho tiene catering en el trabajo, pero yo sí tengo que hacerme la comida, por lo que es una tontería gastar la pasta sin gluten para mí sola. Además me encanta la pasta integral, y como el sofrito que hago es totalmente gluten free, suelo dejarle apartado un poco a Nacho por si le apetece añadírselo a su pasta o arroz. Eso sí, tenemos una olla especifica para mi pasta, para que no haya ningún problema con la contaminación cruzada.

Sinceramente, lo que más me ha costado ha sido el pan. Yo desayuno sí o sí unas buenas tostadas con aceite o mantequilla, pero es un rollo tener dos tostadoras y estar siempre pendiente de las migas. Así que decidí pasarme al sin gluten. Y ahora estoy encantada, porque lo he eliminado prácticamente como acompañamiento en mis comidas y cenas, para solo comer pan de sandwich en el desayuno.

5. ¿Es muy diferente el sabor del pan con gluten al sin gluten?

No es que sea diferente, es que no tiene nada que ver. Ni en cuanto a sabor, ni textura, ni la miga… nada de nada. Pero la verdad es que te acabas acostumbrando. Y Nacho ha empezado a hacer sus propios panes y la verdad es que son barras de pan bastantes buenas.

6. Y si tú comes gluten, ¿puedes darle luego un beso a Nacho?

A ver, no sabemos hasta que punto puede afectar el hecho de que al yo comer gluten pueda contaminar a Nacho con un beso… Pero es cierto, que si estoy bebiéndome una cerveza con gluten, no le voy a dar un morreo. Y es que muchos pueden pensar que esto es una tontería o que somos unos exagerados, pero para nosotros es algo similar a la contaminación cruzada.

7. ¿Cómo es salir a cenar?

Pues aunque resulte un coñazo (y perdonadme por la palabra, pero es que es así), lo mejor es hacer una investigación previa, llamar y reservar. Muchas veces hemos echado un vistazo rápido de dónde comer cuando hemos visitado alguna ciudad, y hemos ido a lo loco. Y no ocurre en todos los sitios, pero más de una vez nos han dicho que teníamos que haber llamado antes porque podían habernos preparado pan, alguna pasta o postres.

Evidentemente lo malo de vivir con la celiaquía es que te encuentras muy limitado a la hora de salir fuera, pero afortunadamente cada vez hay más restaurantes que ofrecen alternativas sin gluten y conocen la enfermedad.

Como siempre dice Nacho: “Que la celiaquía no te pare”.

8. La verdad es que tiene que ser difícil…

Como he comentado antes, por suerte cada vez hay más sitios donde poder comer sin gluten así como marcas que piensan en los celíacos y ofrecen alternativas. ¿Es difícil? Pues creo que depende de como te lo tomes…

Es cierto que tienes que cambiar de estilo de vida y que hay cosas que te limitan. Pero, desde mi perspectiva como pareja de un celíaco, no es tan dramático. Aunque es cierto que quien lo sufre es él.

Sin duda, para mí lo peor de la celiaquía es la cuestión monetaria, que se incrementa tanto en la cesta de la compra como en algunos restaurantes, donde a veces te encuentras un plus extra en los platos sin gluten como la pasta. Eso sí, siempre agradeciendo tener esas opciones.

Y a vosotros, ¿qué es lo que más os preguntan sobre la celiaquía?

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