Compartiendo tapas en Merfin

Ricas tapas con un mejor postre

 

Tal y como os conté la semana pasada – el sitio donde comí un Caldero en Tabarca– vinieron unos amigos a Alicante desde Zaragoza. Así que aproveché la excusa para conocer nuevos sitios donde comer. Y tras el gasto que habíamos tenido en la isla, queríamos un sitio que fuera más económico. ¿Un nuevo sitio y económico? Lo primero que me vino a la cabeza fue el Bar Merfin; sobre todo después de que María me hablara tan bien de ellos en el Sitio Favorito De.

Cuando nos atendió el camarero le comenté que era celíaco y, amablemente, me explicó que casi toda la carta era apta. No es una carta muy extensa, pero podemos comer casi todo lo que ofrecen. Yo venía con muchas ganas de probar nuevas cosas, así que les “obligué” a que todo lo que pidieran yo pudiera comerlo. Aunque en realidad, fueron ellos los que propusieron que todo fuera sin gluten y así poder comer con más tranquilidad.

Lo primero en llegar al a mesa fueron champiñones a la cerveza. Cocinados, obviamente, en cerveza sin gluten y que nos gustaron bastante.

Champiñones a la cerveza

A los champiñones le siguieron unas patatas bravas que picaban lo suyo. El tipo de corte de la patata no es el habitual, pero nos gustó mucho porque facilita el uso de las manos para mojarlas en la salsa picante.

Patatas bravas

El plato que menos me motivó fue el tomate relleno de pesto. Lógicamente porque no soy el fan nº1 del tomate ni de las ensaladas. Pero a ellos que sí que les gusta el tomate – y el queso azul – me dijeron que estaba bastante bueno.

Relleno de pesto

En cambio, a mí me llamó mucho la atención el medallón de lentejas, con puré de patatas y vinagreta de pistacho. Quizá para compartir entre 3 se quedó algo escaso, o quizá es que nos gustó mucho y desapareció muy rápido del plato.

Medallón de lentejas

Sin embargo, el plato estrella no llegó hasta el postre. ¡Sí, efectivamente tienen postre apto para celíacos! La tarta de queso con helado de vainilla, nueces y caramelo simplemente fue sublime. Una tarta de queso completamente diferente al resto, con un marcado sabor a queso, que nos deslumbró. Estábamos llenos, pero nos gustó tanto que estuvimos a punto de pedir un 2º plato.

Tarta de queso

Francamente salimos encantados del sitio. Salimos a poco más de 10€/persona y cenamos de fábula. Nos llenamos y disfrutamos muchísimo de los platos. Tengo la sensación en que se va a convertir en uno de mis sitios más repetidos en mis futuras bajadas a Alicante.


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