Paseo por La Ribera (I)

Andosilla

Andosilla

Segunda noche, probando en el hotel

Este verano me fui con mi familia a pasar unos días a Navarra para la comarca de La Ribera.  Nos hospedamos en un hotel que se llamaba Hotel Villa Andosilla. Habíamos avisado con antelación mediante varios e-mails que uno de los que se hospedaría esos días era celíaco. No obtuvimos respuesta a ninguno de ellos.

La primera mañana, al bajar a desayunar me dijeron que no tenían preparado nada que yo pudiera comer. Me ofrecieron, como mucho, desayunar una tortilla con jamón serrano. Así que decidí por desayunarme únicamente un zumo de piña.

Después de todo el día fuera visitando pueblos y lugares emblemáticos de la zona llegamos al hotel exhaustos, así que decidimos preguntar si se podía cenar allí. Harto de platos combinados pregunté si tenían pan sin gluten, aunque por la mañana me habían dicho que no. ¡Y fíjate tú, sí que tenían! Así que, como el pan era pequeñito me pusieron tres bocadillos de  lomo con pimiento rojo, boletus, queso y espárragos. He de reconocer que el pan es de los mejores que he probado, aunque con él solo puedas hacerte mini bocadillos.

Bocadillos sin gluten

Bocadillos sin gluten de lomo con pimiento rojo, boletus, queso y espárragos

Pregunté si tenían algún postre casero que supieran que fuera apto para celíacos. Me dijeron que la cuajada era casera, pero que la cocinera que estaba ese día no era la misma que había hecho la cuajada, y debe ser que allí cada cocinera hace la comida a su manera y no llevan un control exhaustivo sobre la elaboración de los platos.

La mañana siguiente volvimos a desayunar en el hotel, pero como yo ya me había comprado galletas sin gluten la tarde anterior, por si acaso, me limité a pedir un zumo de piña. Además, estaba la misma camarera que el día anterior me había dicho que no tenían pan apto para celíacos.

La estancia en el hotel fue buena, las habitaciones son amplias y las camas muy cómodas. Los bocadillos que me comí estaban buenos, pero tampoco eran una delicia. La relación calidad precio no la sé porque quien pagó todo fue mi padre. Pero si tuviera que volver por la zona, probablemente me volvería a hospedar en el Hotel Villa Andosilla, pero intentaría no cenar ni comer allí, ya que creo que no llevan un buen control de la cocina.

4 Comments

  1. unceliacomas dice:

    Es cierto, si no te quejas y «haces un poco de ruido» aquí nadie hace nada. La verdad que no les habría costado nada decirme: «Oye pues sí, tenemos pan» o lo contrario, «Lo lamentamos, no ofrecemos pan sin gluten». Y no habría pasado nada, pero el no contestar y luego llegar allí y no saberlo, y no saber qué han utilizado en algunos platos… Pero bueno, supongo que poco a poco habrá más conciencia social. Y gracias por la comparación, pero creo que aún no estoy a la altura, jajaja =P

    • glutoniana dice:

      Hay quejarse por desgracia 🙁

      Y ellos aprender a contestar.

      Yo creo que ya les doy miedo y por eso algunos me contestan jajaja. No te creas en unos meses esto funcionará si vas poniendo cositas y en la próxima salida te saldrá la vena «quejosa-glutoniana» y les pondrás a caldo a todos jajaja. Luego no te creas que igual me contaminan o se equivocan 🙁

      • unceliacomas dice:

        Quiero creer que si te contaminan o se equivocan después de la queja, ha sido sin mala intención, jajajaja. Es broma. Sí, esperemos que esto prospere y poder ayudar con mis experiencias gastronómicas al resto de celíacos 🙂

  2. glutoniana dice:

    Haces genial de contarlo todo ya pareces yo jajaja. Pero es que es así, tenemos que quejarnos de los sitios dónde no nos tienen en cuenta. A ver si se animan y al menos tienen algunas cositas. Y muy mal por su parte por no contestar los mails, aunque solo fuera para decirte que no tenían nada…

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